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lunes, 15 de febrero de 2016

O trabajo o disturbios. Lo uno o lo otro.

"Las primeras manifestaciones de lucha son saqueos de alimentos en los que participan hombres y mujeres. Pero al principio ni siquiera los propietarios de los comercios asaltados osan llamar a la policía. (...) Con igual velocidad cuajan manifestaciones de miles de personas, en las que las mujeres -esposas, hermanas o madres de los desempleados- marchan con ellos. En 1930 (...) estallan manifestaciones en todas las grandes ciudades: Nueva York, Detroit, Cleveland, Filadelfia, Los Ángeles, Chicago, Seattle, Boston y Milwaukee.

(..) De acuerdo con lo que cuenta Bernstein, el 11 de febrero de 1930, 3.000 desempleados se lanzan contra el ayuntamiento de Cleveland. Se dispersan cuando la policía les ataca con chorros de agua. Cuatro días más tarde, el Council of Unemployed de Filadelfia encabeza una manifestación de 250 personas que se dirige nuevamente al ayuntamiento y exige una entrevista con el alcalde Mackey. La policía les echa. Una semana después, 1.200 desempleados, hombres y mujeres, marchan contra la sede del gobierno municipal de Chicago. La policía, a caballo, carga contra la marcha, armada con palos, mientras miles de personas, desde las oficinas del barrio en el que se encuentran los edificios gubernamentales, miran por la ventana. Su líder, Steven Nelson, es detenido. El 26 de febrero, frente al ayuntamiento de Los Ángeles, se repele con gases lacrimógenos a una muchedumbre de 3.000 personas. El 6 de marzo de 1930, los comunistas declaran el "día internacional del desempleado". Hay manifestaciones en todo el país, con la participación de 1.250.000 personas".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

martes, 9 de febrero de 2016

Balas en lugar de pan.

"La otra marcha imponente (...) fue la de los obreros despedidos de la Ford de Dearborn, el 7 de marzo de aquel mismo año en Detroit. Cerca de 85.000 personas habían perdido el puesto de trabajo y querían presentar un proyecto conforme al cual se les podría volver a contratar. Los manifestantes rondaban los 3.000 y la manifestación estaba autorizada. Sin embargo, cuando, llegados a los lindes de la ciudad la policía les conminó a dar media vuelta, aunque los cabecillas de la manifestación instaron a mantener la "disciplina proletaria", los desempleados decidieron seguir presionando.

La policía respondió con bombas lacrimógenas y la multitud con piedras, desechos y trozos de barro helado. Los bomberos de Ford lanzaron agua helada con camiones cisterna contra los manifestantes, luego la policía abrió fuego, primero con fusiles y pistolas y, a continuación, con ametralladoras. Bajo la lluvia de balas, la multitud se dispersó: algunos intentaron llevarse a los heridos, mientras el resto huía por la calle, dejando tras de sí a cuatro muertos y multitud de heridos. Desde las ventanas que daban a la verja número 4 de la fábrica Ford, algunos técnicos rusos que se encontraban en Dearborn para aprender los métodos de producción de Ford observaban el espectáculo. Los cuerpos de las víctimas estuvieron expuestos durante dos días bajo una gran bandera roja y una fotografía de Lenin con la frase: Ford nos ha dado balas, en lugar de pan. La banda de música tocó la marcha fúnebre rusa de 1905 y miles de obreros siguieron los ataúdes".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

jueves, 4 de febrero de 2016

Del desempleo y la lucha de masas.

"Es la primera vez en mi vida que he pedido ayuda y asistencia, pero, dadas las circunstancias actuales, debo hacerlo. Estoy desempleado desde hace mucho tiempo, mi mujer yace enferma en cama y necesita medicamentos, no tenemos ni una moneda para comprar algo de comer y nadie está dispuesto a hacer algo. No quiero ponerme a robar, pero no dejaré que mi mujer y mi hijo lloren de hambre (...). Siento mucho tener que pedir, pero el hambre me empuja a hacerlo. Antes de ponerme a robar, le pediré, como gobernador de nuestro Estado, que me ayuden: suplico que se me ayude. Me veo obligado a comportarme así porque estoy desempleado y sin dinero. De cualquier modo, ¿qué es lo que falla en este país?":

Carta al gobernador de Pensilvania. Recogida en Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

"Pero, enseguida, la evidencia de la dimensión de masas del desempleo dará a los desempleados un nuevo poder. Ya en 1930, las marchas y las manifestaciones son algo habitual en las grandes ciudades y en las sedes del gobierno. Es el comienzo de la primera lucha de masas de los desempleados en Estados Unidos. Lo que la caracteriza es que en su seno se desarrolla rápidamente una cooperación entre distintos estratos sociales que implica a todo el barrio, por lo menos allí donde la gente logra no dejarse desarraigar. Y pronto los lazos organizativos traspasarán los confines del barrio, de la ciudad, del Estado. Tres son fundamentalmente los tipos de lucha que los desempleados, y las mujeres de la familia, expresan con ellos: marchas, manifestaciones, asaltos a los comercios o, más adelante, a las oficinas de asistencia; luchas de resistencia a los desahucios; luchas contra los cortes de agua, gas y energía eléctrica".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".