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jueves, 11 de agosto de 2016

La disciplina de los cuerpos.

"Los cuerpos de las mujeres son disciplinados de maneras distintas: en los discursos de la maximización del beneficio, como obreras globales y trabajadoras del sexo; en los fundamentalismos religiosos, como receptáculos del pecado y la transgresión; en algunos discursos nacionalistas específicos, como guardianas de la cultura y la respetabilidad, y por tanto criminalizadas como prostitutas y lesbianas; en los discursos estatales de la familia nuclear originaria, como esposas y madres. Tanto los Estados postcoloniales como los capitalistas o coloniales avanzados organizan y refuerzan una estructura catética basada en la diferencia sexual (por ejemplo la heterosexualidad), que refuerzan con una variedad de medios, incluida la legislación. En casi todos los casos, sin embargo, estos Estados vinculan la heterosexualidad con la ciudadanía y organizan una "maquinaría de la ciudadanía" para producir una clase de leales ciudadanos heterosexuales y una clase subordinada de no-ciudadanos sexualizados, no procreativos, desleales a la nación y, por tanto, sospechosos".

M. Jacqui Alexander y Chandra Talpade Mohanty: "Genealogías, legados, movimientos".

miércoles, 1 de junio de 2016

El miedo a la improductividad.

"Los gitanos, durante todo el siglo XV, justifican su itinerancia por motivos religiosos. Y en la mayoría de ocasiones obtienen los beneficios de tal condición. Así nos encontramos que durante el siglo XV, todos, o casi todos los grupos gitanos que se hallaban repartidos ya por todo el continente europeo, portaban salvoconductos de diversos reyes, príncipes y señores que les concedían permiso de paso y protección. (...) Aunque también desde el principio son causa de sospecha constante por parte de la población civil. Este rumor se convirtió en clamor y sumados a los profundos cambios políticos, religiosos, económicos y sociales que se estaban dando en la Europa del siglo XV, propició que la consideración y el trato hacia los gitanos tomase un rumbo distinto. (...) Y el motivo más evidente de esto se cifra en el cambio de sensibilidad en cuanto al errar gitano. Pasan de ser considerados como peregrinos a ser tratados como delincuentes. El nomadismo gitano, que en un primer momento era visto como prueba de fe cristiana, pasa a ser considerado como un vagabundeo peligroso. (...) Los gitanos ya no son bienvenidos.

(...) Siete años después de la expulsión de los judíos y tres años antes de la conversión forzada de los musulmanes, los Reyes Católicos ponen a los gitanos contra la pared; o se hacen sedentarios, abandonando su modo de vida nómada, asimilándose al resto de la población o se marchan del país en plazo de sesenta días. (...) En el preámbulo de su pragmática, los Reyes Católicos señalan que la mayoría de los gitanos son aptos para el trabajo. Los conmina a abandonar su itinerancia y a avecinarse ejerciendo oficios conocidos o bien acomodarse con amos que garanticen su subsistencia. Subraya que su vida errante y ociosa constituye un desorden y un mal ejemplo para los demás súbditos. Los gitanos que se negaran a obedecer estas disposiciones y sumarse a los trabajos agrícolas, tienen sesenta días para abandonar el reino. Cumplido este plazo serán tratados como vagabundos ociosos que viven de los robos y engaños y como tal se les debía tratar. (...) La opción que se les propone es un dilema que comporta un riesgo de muerte: el etnocidio o el genocidio".

Isaac Motos Pérez, Lo que no se olvida: 1499-1978.

martes, 19 de enero de 2016

Por ser ingobernables.

"Entre las causas de la delincuencia, en especial la juvenil, se identifica, junto a la broken family, el desinterés de los niños por la escuela -pero la desgana es también fruto directo de la falta de alimento y zapatos y de la cantidad de problemas a las espaldas, el trabajo externo, para quienes lo tienen, y la vida de calle-.

(...) Si leemos atentamente las estadísticas de los tribunales de menores, aparecen algunas diferencias interesantes en relación con el comportamiento masculino y femenino y la actitud correspondiente de la judicatura. Tomando una investigación ejemplar, realizada en 88 tribunales en 1930 resulta que, en el caso de los chicos, aparte de la genérica conducta alborotadora, los delitos más frecuentes pro los que se les persigue son: robo de objetos varios y robo con fuerza y receptación. El robo de coches, catalogado por separado, tiene una media alta. En el caso de las chicas, en cambio, los delitos que las llevan con mayor frecuencia ante los tribunales son el hecho, genérico, de ser ungovernable [ingobernables] y de haber cometido sex offenses [infracciones sexuales]. Siguen, por orden de importancia, escaparse de casa y, a continuación, faltar a la escuela. Son casi inexistentes el robo con violencia, el robo de coches y el atraco a mano armada. Roban, en cambio, alguna cosa, pero poco y a través de formas simples de robo sin agravantes.

Por otro lado, la criminología y la sociología, que investigan a la par en aquellos años los orígenes de la disgregación social, coinciden claramente en señalar que la familia rota puede producir el máximo de los males si en su seno hay una "madre inmoral".

Por las mismas "infracciones sexuales" por las que se arresta y encarcela a las mujeres menores y adultas, no se castiga a muchachos y hombres".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

jueves, 11 de junio de 2015

El imperio ha confiscado el relato.

“La potencia a menudo incomprendida del neocapitalismo (y su violencia simbólica) ya no reside, como era el caso desde la revolución industrial, sólo en la sincronización del capital y del trabajo: consiste en crear ficciones movilizadores, en comprometer a todos los “socios” (o “partes implicadas”) (...). En lugar de las cadenas de montaje, engranajes narrativos. Mejor que el control y la disciplina, compartir supuestamente una historia colectiva".

"Así pues, el arte del relato que, desde los orígenes, cuenta, esclareciéndola, la experiencia de la humanidad, se ha convertido bajo la insignia del storytelling en el instrumento de la mentira del Estado y del control de las opiniones. Tras las marcas y las series de televisión, pero también en la sombra de las campañas electorales victoriosas, de Bush a Sarkozy, y de las operaciones militares en Irak o en otra parte, se esconden las aplicaciones técnicas del storytelling. El imperio ha confiscado el relato".

Chistian Salmon: Storytelling. La máquina de fabricar historias y formatear las mentes.