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martes, 16 de enero de 2018

A vueltas con la paridad.

"Para mí, la paridad no es cuestión de números. Es, por el contrario, una condición cualitativa, la condición de ser un par, de estar a la par que otros, de interactuar con ellos en condiciones de igualdad. Esa condición no está garantizada por los mismos números. 

(...) La exigencia de parité hace referencia sólo a una dimensión de la justicia, a saber, la del reconocimiento. Allí, en consecuencia, se asume aparentemente que el principal obstáculo para la plena participación de las mujeres en la vida política es una jerarquía de valores androcéntrica en la estructura de partidos, y que la principal solución es la exigencia constitucional de que las mujeres constituyan la mitad de las listas de candidatos electorales. para mí, por el contrario, la exigencia de paridad participativa es aplicable a ambas dimensiones de la justicia social, tanto la distribución como el reconocimiento. Y asumo que el obstáculo para la paridad puede ser (y a menudo es) una mala distribución ademas de la falta de reconocimiento. En el caso de la disparidad de género en la representación política, por tanto, asumo que no sólo hace falta desinstitucionalizar las jerarquías de valor androcéntricas sino también reestructurar la división del trabajo y eliminar el doble turno de las mujeres, que constituye un formidable obstáculo distributivo a su plena participación en la vida política".

Nancy Fraser: "La política feminista en la era del reconocimiento: una aproximación bidimensional a la justicia de género".

viernes, 18 de diciembre de 2015

Que feminismo y democracia nacieron de un mismo parto.

"Sabemos que feminismo y democracia nacieron de un mismo parto y ahora que la democracia se encuentra en una situación difícil, en algunos ámbitos por la intransigencia y en otros por la indiferencia, la posición de las mujeres es el test definitivo de la demoracia. Por ello el feminismo tiene que dejar la actitud de supremacía cultural de occidente, precisamente porque occidente hace un uso despótico y a su medida de ciertos postulados colonialistas y opresores, la tarea va a contrapelo de curso del mundo y nosotras como indígenas lo sentimos a flor de piel. Las mujeres tenemos algo común por encima de las diferencias: ellos, los masculinos, saben siempre que han de pactar y cómo pactar, nosotras deberíamos educarnos en la cultura del pacto y ejercitarlo".

Rosalía Paiva: "Feminismo paritario indígena andino". 

martes, 3 de noviembre de 2015

La historia de un levantamiento popular cerrado en falso.

Sólo desde hace algunos, pocos, años se ha empezado a recuperar la historia del periodo posterior y del inmediatamente anterior a la muerte de Franco como la historia de un levantamiento popular cerrado (en falso, pero cerrado) con los pactos del 78. Como todos los falsos cierres de una situación potencialmente revolucionaria, en la España de finales de los setenta se produjo una operación de integración de algunos grupos sociales y de exclusión de otros. Una parte de lo que habían sido las luchas antifranquistas, en concreto las luchas estudiantiles en los distintos campus universitarios, en realidad formada por aquellos que estaban llamados a componer una nueva clase media profesional, lideró simbólicamente el proceso de transición y, de paso, se situó en las posiciones "ganadoras" del proceso. Es decir, aquellas que en el medio plazo aseguraban una posición cultural hegemónica y una posición económica de cierto desahogo. Esta capa social es la que se ha visto reflejada en esa peculiar descripción, mitad costumbrista mitad política, que es "lo progre", diminutivo gazmoño de "progresista", que designa una actitud liberal, complaciente con el futuro, de "izquierdas", pero sin estridencias, y, sobre todo, confiada en su superioridad moral. Su correspondencia con los gustos culturales de la clase media ha bailado siempre al son de la gran esperanza de modernización del país que, abandonada toda ínfula revolucionaria o de radicalización democrática, pasa, obvio, por Europa. Una aspiración que apenas escondía la asunción acrítica del nuevo régimen de economía política.

Roberto Herreros e Isidro López: El estado de las cosas de Kortatu. Lucha, fiesta y guerra sucia. Referencia a Emmanuel Rodríguez: Hipótesis Democracia.

lunes, 15 de junio de 2015

Unas instituciones que desafían a cualquier intentona.

"Ciudadanos:

Acabáis de otorgaros unas instituciones que desafían a cualquier intentona.

Sois dueños de vuestros destinos. Amparada en vuestro apoyo, la representación que acabáis de constituir va a reparar los desastres causados por el poder derrocado: la industria en peligro y las transacciones comerciales paralizadas van a recibir un vigoroso impulso.

Hoy mismo se tomará la esperada decisión sobre los alquileres;
mañana, la de los vencimientos de deudas;
todos los servicios públicos serán restablecidos y simplificados;
la guardia nacional, la única fuerza armada de la ciudad a partir de ahora, será reorganizada sin demora.

Ésos serán nuestros primeros actos.

Los elegidos por el Pueblo sólo le piden, para asegurar el triunfo de la república, que los sostenga con su confianza.

Ellos, por su parte, cumplirán con su deber".

Ayuntamiento de París, 29 de marzo de 1871.


martes, 12 de mayo de 2015

Que las mujeres habían sido víctimas del consenso político.

"En julio de 1978, la CFB [Coordinadora Feminista de Barcelona] exigía que nuestros derechos más elementales adquieran categoría constitucional para que no puedan ser eliminados en cualquier momento. Calificaban el proyecto constitucional de tremendamente restrictivo respecto a las mujeres porque no incorporaba aquellas reivindicaciones olvidadas y tal elementales para nosotras como podría ser la planificación denominada familiar, desde la conocida "pastilla" a cualquier otro método de control de la natalidad. La palabra divorcio se ha cambiado por disolución, se protege la vida pero no la de las mujeres que mueren cada día a raíz de los abortos ilegales.

Clarificaba que era insuficiente el principio de igual trabajo, igual salario contemplado en el borrador constitucional porque el movimiento de las mujeres exigía la igualdad de trabajos y de capacidades. La defensa de la familia en la Constitución suscitó también su crítica al considerar que representaba un instrumento de opresión femenina.

(...) Al no recoger los derechos reivindicados, la Coordinadora Feminista consideraba que las mujeres habían sido víctimas del consenso político en la redacción de una Constitución que calificaba de machista y discriminatoria. Los partidos de la izquierda extraparlamentaria, en especial la Liga Comunista Revolucionaria, con una gran influencia en la Coordinadora Feminista, rechazaron la Constitución y se movilizaron en contra del referéndum. Un núcleo de la CFB firmó un manifiesto contra la Constitución al plantear que representaba la perpetuación de la opresión de las mujeres. (...) En cambio, las mujeres de los partidos parlamentarios (...) dieron su adhesión a la Constitución, a pesar de reconocer sus limitaciones".

Mary Nash: "La construcción de una cultura política desde la legitimidad feminista durante la transición democrática".

lunes, 27 de abril de 2015

Por un humanitarismo que desborde la filantropía.

"En los albores de la Restauración, el republicanismo cuenta en España con un inconveniente grave: ser una cultura derrotada. La República tardará seis décadas en disponer de otra oportunidad. Los republicanos no se lo imaginan y anuncian a los jóvenes que ellos sí la verán. Yerran. En lo que aciertan es al constatar que los complejos materiales que integran la cultura de la que participan han sido incapaces de regular con éxito una gestión institucional acompañada, con independencia de sus intenciones, de un vivo proceso de movilización colectiva.

Alimentar las expectativas de redención y hacerlas realidad son tareas difícilmente compatibles cuando dichas esperanzas incluyen la instauración de una democracia representativa, la conformación de una ciudadanía participativa, (...). Ha quedado claro que no es lo mismo predicar las virtudes de la escuela, del periodismo libre o del asociacionismo que impulsarlas mientras se ejerce la autoridad. No resulta ser lo mismo clamar por una soberanía popular que se acopla a la noción de voluntad general que gestionar los resortes e un Estado y una sociedad que han dejado atrás el ciclo del liberalismo revolucionario.

El humanitarismo republicano liberal (democrático, librepensador, abolicionista) al entrar en contacto con una realidad nutrida por lógicas de poder, pasiones humanas y exclusiones políticas deja de vivirse confortablemente. Por no citar el hecho de que en el seno del movimiento, y desbordando las raíces liberales, existe un polo partidario de la nivelación de las fortunas. Un humanitarismo alternativo que había dado lugar a la república obrera; materialista y clasista. Un humanitarismo que desborda la filantropía, la apelación a la virtud y choca con las lógicas de clase inherentes a un mundo en que lo burgués construye - no sin contestación de las fuerzas del pasado y de los damnificados del presente - su hegemonía".

Ángel Duarte Montserrat: "Cultura republicana".

martes, 24 de marzo de 2015

No hay masas que salvar.

"Ahora deberíamos estar pensando en formas de pagar los servicios comunes que garanticen la adecuada libertad de aquellos que en realidad ofrecen dicho servicio, que al mismo tiempo lo protejan y nos protejan de una minoría dominante, ya sea política o económica. Creo que hay maneras de hacerlo si de verdad creemos en la democracia.

Pero ésta es la pregunta final: ¿cuántos de nosotros creemos de verdad en ella? (...) La respuesta es bastante sencilla: los millones de personas que en Inglaterra todavía no la tienen allá donde trabajan y sienten. (...) Los medios técnicos son bastante difíciles, pero la mayor dificultad reside en aceptar en lo más profundo de nuestras mentes los valores en que se funda: que debería gobernar la gente corriente; que la cultura y la educación son algo ordinario; que no hay masas a las que salvar, captar o dirigir, sino más bien esta multitud en el curso de una expansión extraordinariamente rápida y confusa de sus vidas. La tarea de un escritor consiste en ocuparse de los significados individuales y hacerlos comunes. Percibo estos significados en la expansión, allá donde, a lo largo de la travesía, los cambios necesarios están escribiéndose en la tierra, donde el lenguaje cambia pero la voz sigue siendo la misma".

Raymond Williams: La cultura es algo ordinario, 1958.

lunes, 16 de marzo de 2015

Espístolas democráticas.

"En su libro publicado en 1925, titulado Feminismo socialista, María Cambrils narró una anécdota que refleja bien la actitud de muchos liberales en el debate que tendría lugar en el parlamento español en 1931 sobre el voto de las mujeres. La líder socialista se refirió a una carta enviada por Alejandro Lerroux a una compañera de aquélla, a propósito de la promulgación del Estatuto Municipal de 1924. Desde las enormes limitaciones impuestas por el contexto político, el Estatuto de Primo de Rivera otorgaba el derecho a elegir y ser elegidas para cargos públicos municipales y provinciales, excluyendo de esta prerrogativa a las mujeres casadas sujetas a la patria potestad del marido y a las prostitutas. En la que la narradora denominaba sarcásticamente "epístola democrática" de Lerroux, éste advertía: "Sé que está usted dispuesta a votar por las ideas redentoras, pero si hay oportunidad vote, pues le advierto que si yo gobierno no tendrá ocasión de volver a votar". Al hilo de estas palabras, María Cambrils se preguntaba, con justificado escepticismo, qué podían esperar las mujeres de una democracia así entendida".

Nerea Aresti: "Los argumentos de la exclusión. Mujeres y liberalismo en la España contemporánea".