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jueves, 13 de septiembre de 2018

Porque pensaba que la Historia podía cambiar las cosas (VI).

"Uno de los historiadores reaccionarios, y, por tanto, más de moda en la Francia contemporánea, L. Madelein, que ha calumniado con palabras tan elegantes a la Gran Revolución, esto es, a la progenitora de la nación francesa, afirma que el historiador debe colocarse en lo alto de las murallas de la ciudad sitiada, abrazando con su mirada a sitiados y sitiadores; es, según él, la única manera de conseguir una "justicia conmutativa". Sin embargo, los trabajos de este historiador demuestran que si él subió a lo alto de las murallas que separan a los dos bandos, fue, pura y simplemente, para servir de espía a la reacción. Menos mal que en este caso se trata de batallas pasadas, pues en épocas de revolución es un poco peligroso asomar la cabeza sobre las murallas. Claro está, en los momentos peligrosos, estos sacerdotes de la "justicia conmutativa" suelen quedarse sentados en casa, esperando hasta ver de qué parte se inclina la victoria.

El lector serio y dotado de espíritu crítico no necesita de esa solapada imparcialidad que le brinda la copa de la conciliación llena de veneno reaccionario, sino de la metódica escrupulosidad que va a buscar en los hechos honradamente investigados apoyo manifiesto para sus simpatías o antipatías disfrazadas, a la contrastación de sus nexos reales, al descubrimiento de las leyes por que se rigen. Esta es la única objetividad histórica que cabe, y con ella basta, pues se halla contrastada y confirmada, no por las buenas intenciones del historiador de que él mismo responde, sino por las leyes que rigen le proceso histórico y que él se limita a revelar".

Leon Trotsky: Historia de la Revolución rusa.

martes, 29 de mayo de 2018

Que fuimos las mujeres las que despertamos la cólera.

"El gobierno había sido ambiguo respecto a la cuestión del sufragio femenino. Muchos, incluso en el movimiento revolucionario, vacilaron, advirtiendo que si bien apoyaban la igualdad de las mujeres en principio, concretamente las mujeres de Rusia estaban atrasadas políticamente, y sus votos por tanto corrían el riesgo de obstaculizar el progreso. Tras su retorno al país el 18 de marzo, Kollontai abordó directamente estos prejuicios.

¿Pero no es cierto que nosotras, las mujeres, con nuestras protestas sobre el hambre, sobre la desorganización de la vida rusa, sobre nuestra pobreza y los sufrimientos que trajo la guerra, fuimos las que despertamos la cólera popular?. La revolución, señaló Kollontai, nació el Día Internacional de las Mujeres, ¿Y no fuimos las mujeres las primeras en salir a las calles para luchar con nuestros hermanos por la libertad, e incluso, si era necesario, morir por ella?

El 19 de marzo, una gran procesión descendió hacia el Palacio de Táuride, exigiendo el derecho de las mujeres al voto: 40.000 manifestantes, principalmente mujeres, pero también muchos hombres. Si la mujer es una esclava, rezaban las pancartas, no habrá libertad. Ondeaban también banderas en favor de la guerra: este era una feminismo interclasista, de amplio espectro, obreras junto a mujeres bien ataviadas; liberales y eseritas junto a mencheviques y bolcheviques -aunque estos últimos, para decepción de Kollontai, no habían dado prioridad a la marcha-. El mal tiempo no acompañaba, pero las manifestantes no se arredraron. Llenaron la avenida que daba al palacio. Allí, Chjeidze intentó excusarse diciendo que no podía salir a reunirse con ellas porque había perdido la voz.

Ellas no la tendrían en esa ocasión. Pero el propio Chjeidze, por el Soviet, y Rodzianko, por el Gobierno Provisional, tuvieron que plegarse al movimiento. Lanzaron una ley por el sufragio femenino universal, que se aprobaría en julio".

China Miéville: Octubre. La Historia de la Revolución Rusa.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Casi nadie tenía idea alguna de lo que había comenzado.

"Las celebraciones y eventos del 23 de febrero se sucedieron en todo el imperio, exigiendo derechos para las mujeres y defendiendo sus contribuciones. En las fábricas de Petrogrado, los radicales daban discursos sobre la situación de las mujeres, la iniquidad de la guerra, el imposible coste de la vida. Pero ni siquiera ellos esperaban lo que ocurriría después.

Al acabar las reuniones y actos, las mujeres comenzaron a salir de las fábricas y a marchar por diversas calles, con la consigna de más pan. Marcharon por los distritos más militantes de la ciudad -Víborg, Liteini, Rozhdéstvenski- llamando a la gente reunida en los patios de los edificios, desbordando las amplias calles, irrumpiendo en las fábricas y llamando a los hombres para que se unieran a ellas. (...) Abruptamente, sin que nadie lo planeara, casi 90.000 mujeres y hombres rugían en las calles de Petrogrado. Y ahora no gritaban solo para exigir pan, sino también el fin de la guerra. El fin de la detestada monarquía.

Con la noche no llegó la calma. El día siguiente se presentó con una oleada de protestas. Cerca de la mitad de la fuerza obrera de la ciudad se echó a la calle. Marcharon bajo banderas rojas (...). La policía de Petrogrado bloqueó los puentes. Pero los dioses climáticos mostraron su solidaridad, manteniendo el brutal invierno. Las calles estaban pavimentadas de nieve, y el Nevá seguía congelado. Los manifestantes descendieron a millares desde el terraplén hacia el hielo. Caminaron sobre las aguas.

En un telegrama a su gobierno, el embajador británico George Buchanan desdeñaba los disturbios, describiéndolos como nada que revista seriedad. Casi nadie tenía, en ese momento, idea alguna de lo que había comenzado".

China Miéville: Octubre. La Historia de la Revolución Rusa.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Porque pensaba que la Historia podía cambiar las cosas (V).

"La historia debe ser un instrumento de la lucha de clases, se afirmaba. (...) Todavía hoy, esta teoría no es enteramente abandonada en los círculos de los cuadros stalinistas.

En realidad, los marxistas afirman que la verdad histórica es un arma de la lucha de clases -al menos en manos de clases o de formaciones sociales progresistas. Son formaciones históricas conservadoras o reaccionarias las que, teniendo privilegios que defender o vicios que esconder, tienen que velar la verdad o deformarla. (...) Deformar la historia en beneficio para su propia clase o de su propio partido, es echar a perder un instrumento teórico indispensable para el combate y para las victorias, presentes y futuras. Mentir a su propia clase es bajarla de nivel de conciencia.

(...) Así que, cuando se falsifica la historia, cuando se miente para con su propia clase, cuando a la clase se le pone en el trance de descubrir tarde o temprano las mentiras, no se puede menos que sembrar la desmoralización, el escepticismo y el cinismo concerniente al Partido y al marxismo en general. (...) Algunos dirán que todo esto es ya "viejo cuento" y "ya pasado", pero aquél que ignora la historia de su propio movimiento y de su propia clase no está armado para rectificar los viejos o los nuevos errores. Será incapaz de solucionar los problemas que le impondrán las batallas venideras".

Ernest Mandel: La historia del Partido Bolchevique.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Porque pensaba que la Historia podía cambiar las cosas (IV).

"Los trabajadores sólo serán capaces de destruir esta máquina violenta si le hacen frente con las experiencias de su propia historia de luchas; si aprenden a manejarse con conciencia histórica; si evitan la sistemática destrucción de su propio pasado fuera del capital que el monstruo capitalista practica todos los días; si se preparan para transformar su propia historia de luchas en un instrumento para la destrucción revolucionaria del sistema de explotación".

Karl Heinz Roth y Angelika Ebbinghaus: El "otro" movimiento obrero y la represión capitalista en Alemania (1880-1973).

"Nada verdaderamente nuevo nacerá de la abolición de la memoria".

Daniel Bensaïd: Estrategia y partido.

"El texto de un historiador activista se distancia de la historia neutral y aséptica que puede ser impoluta pero totalmente incapaz de servir para entender cómo funciona el mundo, cómo hemos llegado hasta el presente y cómo podemos cambiarlo".

Andy Durgan y Joel Sans: "Recuperar a Lenin para el siglo XXI", prólogo a Tony Cliff: Lenin. La construcción del partido.

jueves, 13 de julio de 2017

Contra la institución familiar.

"En el momento histórico en el que Marx escribió su obra, la familia nuclear y el trabajo doméstico no estaban desarrollados todavía. Lo que Marx tenía ante sus ojos era el proletariado femenino, que era empleado junto a sus maridos e hijos en la fábrica, y a la mujer burguesa que tenía una criada y, trabajase o no ella misma, no producía la mercancía fuerza de trabajo. La ausencia de lo que hoy llamamos familia nuclear no significa que los trabajadores no intimaran y copularan. Significa, sin embargo, que era imposible sacar adelante relaciones familiares y de trabajo doméstico cuando cada miembro de la familia pasaba quince horas diarias en la fábrica, y no había ni tiempo ni espacio físico para la vida familiar.

Sólo después de que las epidemias y el trabajo excesivo diezmasen la mano de obra disponible y, aún más importante, después de que diferentes oleadas de luchas obreras entre 1830 y 1840 estuviesen a punto de llevar a Inglaterra a una revolución, la necesidad de tener una mano de obra más estable  y disciplinada forzó al capital a organizar la familia nuclear como base para la reproducción de la fuerza de trabajo. Lejos de ser una estructura precapitalista, la familia, tal y como la conocemos en 'Occidente', es una creación del capital para el capital, una institución organizada para garantizar la cantidad y calidad de la fuerza de trabajo y el control de la misma. Es por esto que como el sindicato, la familia protege al trabajador pero también se asegura de que él o ella nunca serán otra cosa que trabajadores. Esta es la razón por la que es crucial la lucha de las mujeres de la clase obrera contra la institución familiar".

Silvia Federici y Nicole Cox: "Contraatacando desde la cocina".

jueves, 25 de mayo de 2017

Incitar y corromper.

"La profesionalización de la medicina en el siglo XIX, especialmente en el campo de la ginecología, tuvo lugar a la vez que reformadores como Anthony Cmstock aprobaban leyes que criminalizaban las imágenes e información no autorizadas sobre el sexo, el embarazo y el cuerpo, que aparecían por todas partes después de que los libros y panfletos baratos, producidos en masa, se hicieran algo común. Esta ambivalencia continuó hasta los años setenta, al mismo tiempo que los discursos médico y educativo se utilizaban para a la vez condenar y defender las películas proyectadas públicamente, algunas de las cuales mostraban imágenes prohibidas por la institución de Hollywood, desde las películas de explotación 'clásicas' de los años treinta y cuarenta hasta la aparición del cine hardcore ya más cerca de los años sesenta. 

(...) Esta relación llegó a un nivel de conflicto insostenible en los años que siguieron a la Guerra Civil estadounidense. Mientras los estadounidenses aguantaban los desgarradores cambios en la economía según el énfasis pasaba de la agricultura a la industria, el traslado durante décadas de la población de las zonas rurales acabó creando un enorme desplazamiento cultural: grandes cantidades de hombres jóvenes se mudaron a ciudades densamente pobladas y se vieron expuestos a medios de entretenimiento producidos en masa, como libros de bolsillo, revistas de gran tirada, octavillas y panfletos, todo hecho posible por las economía de escala en producción y distribución gracias al caucho vulcanizado, que revolucionaba el transporte y optimizaba el proceso de impresión, por no mencionar la reducción del coste de fabricación de los preservativos de látex. Numerosos grupos culturales y religiosos intentaron sortear los movimientos sísmicos que estos cambios amenazaban con traer y (...) la llamada Ley Comstock hizo que fuera un delito grave importar o enviar a través de correo postal cualquier tipo de imagen sexual, relato sexual o información sobre control de natalidad y aborto, debido a su percibida tendencia a incitar y corromper.

(...) Uno de los aliados más poderosos de Comstock fue la American Medical Association, que desde sus comienzos en 1847 estaba incrementando sus esfuerzos para acabar con la tradición centenaria de las matronas y reemplazarla con las disciplinas profesionalizadas de la obstetricia y la ginecología, dos disciplinas que suprimían activamente el acceso y la información sobre anticoncepción y abortivos".

Kevin Heffernan: "De 'podría pasarle a alguien a quien amas' a '¿sabes hablar el idioma del culo?': mujeres y discursos de educación sexual en películas y vídeos eróticos", en VV.AA.: Porno feminista. Las políticas de producir placer.

jueves, 11 de mayo de 2017

Dudando de nuestra propia cordura.

"¿Por qué había de repente tanto conflicto con la representación sexual de las mujeres en la esfera pública? Desde mi punto de vista, era una cuestión demográfica. Las mujeres que habían terminado la secundaria a finales de los años setenta -cuando el pensamiento feminista estaba influyendo en las ideas sobre la sexualidad- se encontraban ahora a mitad de su veintena, un momento natural para la exploración sexual y la experimentación. El feminismo nos presentó conceptos como nuestros cuerpos, nuestras reglas, y al mismo tiempo, la prominente autora feminista Robin Morgan proclamaba el porno es la teoría, la violación es la práctica. Se nos animaba a que nos hiciéramos responsables de nuestros orgasmos y al mismo tiempo se afirmaba que la penetración era la práctica patriarcal de colonizar los cuerpos de las mujeres, y que cualquier mujer que lo deseara no estaba liberada. Esos mensajes contradictorios dejaban a toda mujer dudando de su propia cordura. Si las mujeres querían practicar juegos de roles o de intercambio de poder, penetrar a sus parejas o ser penetradas, o consumir pornografía en sus vidas privadas, se cuestionaban por ello sus credenciales feministas. Al definir lo personal como político, esta facción del feminismo también definía lo político como personal. Se nos instaba, usando las palabras de los cuáqueros del siglo XVIII, a decirle la verdad al poder, pero si lo hacíamos con nuestras propias voces individuales, se nos acusaba de traicionar a todo nuestro género".

Nina Hartley: "Porno: un medio efectivo para educar y modelar la conducta sexual".

domingo, 29 de enero de 2017

Controlar los cuerpos para controlar las ciudades.

"En ese proceso de ordenamiento e higienización del espacio urbano, la vigilancia y el control de los cuerpos de las mujeres jugarán un papel fundamental. La imposición del orden en el urbanismo de la ciudad será parte de un proceso de disciplina mucho más amplio que buscará poner en marcha nuevas formas de control social que sustituyan a las anteriores, que se habían mostrado ineficaces durante las insurrecciones del XIX. Ese proceso -que había comenzado a principios del XIX, pero que se impondrá con mucha más fuerza a finales del siglo, coincidiendo con la eclosión del fenómeno apache- tendrá como objetivo la creación de cuerpos dóciles que respondan a las nuevas necesidades del poder. En ese contexto, los cuerpos de las mujeres serán especialmente disciplinados, no sólo en tanto que son los encargados de la reproducción social, sino también porque en el marco ideológico del patriarcado lo femenino representa lo salvaje, lo irracional, lo pasional, lo sucio. Los cuerpos de las mujeres deben ser especialmente vigilados, medidos e intervenidos. Para ello, se crearán todo un conjunto e disciplinas centradas en articular ese control. Es el momento de la aparición de la cirugía estética, la sexología, la ginecología y la psiquiatría modernas. Todos los cuerpos, pero especialmente los de las mujeres, son desmenuzados, pesados, medidos, observados y controlados por todo un conjunto de disciplinas que buscan asegurar un control total mediante una vigilancia permanente".

Layla Martínez: "Seguid afilando las navajas. La heroína apache y los dispositivos de disciplina de la sociedad".

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Porque pensaba que la Historia podía cambiar las cosas (III).

"La política es en la Historia lo que distingue al historiador del mero narrador".

G. T. Raynal.

"En la Historia, como en la guerra".

Walter Benjamin.

"En una sociedad basada en la guerra de clases no puede existir una ciencia social imparcial".

V. I. Lenin: "Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo".

"La creencia de que las causas que triunfan tendrían que ser las únicas de interés para los historiadores conduce, como James Joll observó recientemente, al menosprecio de muchos aspectos del pasado que son estimables y tienen interés, y reduce nuestra visión del mundo".

Paul Avrich: Los anarquistas rusos.

"Yo creo que te gusta la Historia, como me gustaba a mí cuando tenía tu edad, porque se refiere a los hombres, a cuantos más hombres sea posible, a todos los hombres del mundo en cuanto se unen entre ellos en sociedad y trabajan y luchan y se mejoran a sí mismos, no puede no gustarte más que cualquier otra cosa".

Antonio Gramsci: Cartas desde la cárcel.

lunes, 27 de junio de 2016

¿Recordáis los disturbios de Stonewall?

"¿Recordáis los disturbios de Stonewall? La primera piedra fue lanzada por una hermana travesti aquel 28 de junio de 1969, y así nació el movimiento de liberación gay. Recordad que las travestis y la gente gay de la calle siempre están en la línea de frente y listas para sacrificar sus vidas al movimiento. Recordad a la hermana travesti que estuvo en las calles recogiendo firmas para la petición para la ordenanza de derechos civiles homosexuales y fue arrestada en la calle 42. ¿Recordáis la sentada en la Universidad de Nueva York? Las travestis y los gays callejeros mantuvieron la fortaleza y no quisieron rendirse en esa noche de viernes sin antes ser sacados del subsótano.

Del mismo modo las hermanas y hermanos recuerdan que las travestis no son la escoria de la comunidad: simplemente pensad en los acontecimientos de los últimos dos años. Deberíais sentiros orgullosas de que formamos parte de la comunidad y deberíais intentar saber algo más sobre vuestros hermanos y hermanas travestis y sobre nuestra lícita forma de vida. ¡Recordad que iniciamos en su totalidad el movimiento del día 28 de junio del año 1969!".

Sylvia Rivera: "Come out!", 1971.

miércoles, 1 de junio de 2016

El miedo a la improductividad.

"Los gitanos, durante todo el siglo XV, justifican su itinerancia por motivos religiosos. Y en la mayoría de ocasiones obtienen los beneficios de tal condición. Así nos encontramos que durante el siglo XV, todos, o casi todos los grupos gitanos que se hallaban repartidos ya por todo el continente europeo, portaban salvoconductos de diversos reyes, príncipes y señores que les concedían permiso de paso y protección. (...) Aunque también desde el principio son causa de sospecha constante por parte de la población civil. Este rumor se convirtió en clamor y sumados a los profundos cambios políticos, religiosos, económicos y sociales que se estaban dando en la Europa del siglo XV, propició que la consideración y el trato hacia los gitanos tomase un rumbo distinto. (...) Y el motivo más evidente de esto se cifra en el cambio de sensibilidad en cuanto al errar gitano. Pasan de ser considerados como peregrinos a ser tratados como delincuentes. El nomadismo gitano, que en un primer momento era visto como prueba de fe cristiana, pasa a ser considerado como un vagabundeo peligroso. (...) Los gitanos ya no son bienvenidos.

(...) Siete años después de la expulsión de los judíos y tres años antes de la conversión forzada de los musulmanes, los Reyes Católicos ponen a los gitanos contra la pared; o se hacen sedentarios, abandonando su modo de vida nómada, asimilándose al resto de la población o se marchan del país en plazo de sesenta días. (...) En el preámbulo de su pragmática, los Reyes Católicos señalan que la mayoría de los gitanos son aptos para el trabajo. Los conmina a abandonar su itinerancia y a avecinarse ejerciendo oficios conocidos o bien acomodarse con amos que garanticen su subsistencia. Subraya que su vida errante y ociosa constituye un desorden y un mal ejemplo para los demás súbditos. Los gitanos que se negaran a obedecer estas disposiciones y sumarse a los trabajos agrícolas, tienen sesenta días para abandonar el reino. Cumplido este plazo serán tratados como vagabundos ociosos que viven de los robos y engaños y como tal se les debía tratar. (...) La opción que se les propone es un dilema que comporta un riesgo de muerte: el etnocidio o el genocidio".

Isaac Motos Pérez, Lo que no se olvida: 1499-1978.

lunes, 30 de mayo de 2016

Sobre el control de la sexualidad.

"En la ciudad obrera del siglo XIX se observa cómo se articulan mecanismos disciplinarios de control sobre el cuerpo; mediante la distribución de familias (cada una en una casa) y de los individuos (cada uno en una habitación). (...) Se dan a la vez mecanismos reguladores y disciplinarios. Por ello en el s. XIX la sexualidad fue un campo de importancia estratégica. La sexualidad se sitúa exactamente en el entrecruzamiento del cuerpo y la población. Por tanto depende tanto de la disciplina como de la regulación. El primero se ejerce sobre el cuerpo, el cuerpo indisciplinado que es entonces atacado por enfermedades individuales que los disolutos atraen entre sí. Pero al mismo tiempo la sexualidad disoluta tiene efectos sobre la población. Se cree que el disoluto tendrá una descendencia perturbada por generaciones y generaciones. (...) Y en la medida en que la sexualidad se encuentra en el origen de enfermedades individuales y que constituye el núcleo de la degeneración, representa el punto de articulación de lo disciplinario y lo regulador, del cuerpo y la población".

Isaac Motos Pérez, Lo que no se olvida: 1499-1978.


martes, 1 de marzo de 2016

El hombre blanco occidental como sujeto histórico universal.

"Interesa destacar que existen semejanzas reveladoras en el desarrollo del discurso de la "otredad" de "raza" y de la "otredad" de género que responden a lógicas parecidas en el siglo XIX, momento significativo de expansión colonial europea. Estos discursos "del otro", que esbozan una "otredad" en términos de "raza" o de género, se basaban en la presentación cultural de la diferencia humana a partir del establecimiento de una diferencia absoluta de base biológica, convertida en algo natural y social. La naturalización de la diferencia humana y el esencialismo biológico implícitos en esta representación cultural eran factores decisivos en la construcción de un imaginario colectivo negativo respecto a las mujeres y las personas no blancas. La biologización del pensamiento racial (...) convirtió el discurso de "raza" en mito significativo de valores culturales de superioridad blanca occidental en el momento de la expansión colonial europea. De la misma manera, el esencialismo biológico funcionó, en el discurso de género, para afianzar un mensaje de inferioridad femenina. Estableció en la diferencia natural entre hombres y mujeres, el punto de partida de un destino biológico y social ineludible para la mujer: la maternidad. Ambas representaciones culturales, apoyadas en un pensamiento de signo biosocial, presentaron la diferencia racial o de género en términos de una diferencia natural irreductible que justificaba una jerarquización social de inferior a superior. (...) Frente a la norma que definía al hombre blanco occidental como único sujeto histórico universal, estos colectivos quedaron excluidos de la categoría de sujetos políticos. Se justificaban, de este modo, prácticas discriminatorias hacia las personas no blancas y hacia las mujeres, que pasaron a ser identificadas como "el otro/a". De este modo, este discurso de "otredad" relegaba a las mujeres y a las personas no blancas a la categoría de subalternas excluidas como sujetos históricos".

Mary Nash: Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos.

lunes, 15 de febrero de 2016

O trabajo o disturbios. Lo uno o lo otro.

"Las primeras manifestaciones de lucha son saqueos de alimentos en los que participan hombres y mujeres. Pero al principio ni siquiera los propietarios de los comercios asaltados osan llamar a la policía. (...) Con igual velocidad cuajan manifestaciones de miles de personas, en las que las mujeres -esposas, hermanas o madres de los desempleados- marchan con ellos. En 1930 (...) estallan manifestaciones en todas las grandes ciudades: Nueva York, Detroit, Cleveland, Filadelfia, Los Ángeles, Chicago, Seattle, Boston y Milwaukee.

(..) De acuerdo con lo que cuenta Bernstein, el 11 de febrero de 1930, 3.000 desempleados se lanzan contra el ayuntamiento de Cleveland. Se dispersan cuando la policía les ataca con chorros de agua. Cuatro días más tarde, el Council of Unemployed de Filadelfia encabeza una manifestación de 250 personas que se dirige nuevamente al ayuntamiento y exige una entrevista con el alcalde Mackey. La policía les echa. Una semana después, 1.200 desempleados, hombres y mujeres, marchan contra la sede del gobierno municipal de Chicago. La policía, a caballo, carga contra la marcha, armada con palos, mientras miles de personas, desde las oficinas del barrio en el que se encuentran los edificios gubernamentales, miran por la ventana. Su líder, Steven Nelson, es detenido. El 26 de febrero, frente al ayuntamiento de Los Ángeles, se repele con gases lacrimógenos a una muchedumbre de 3.000 personas. El 6 de marzo de 1930, los comunistas declaran el "día internacional del desempleado". Hay manifestaciones en todo el país, con la participación de 1.250.000 personas".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

viernes, 12 de febrero de 2016

Contra la Historia lineal y el multiculturalismo ornamental.

"El monoculturalismo y el monolingüismo expresan el eurocentrismo que ha acompañado la historia del colonialismo occidental. El poder colonial ha intentado apropiarse de todos los conocimientos que encontraba o borrarlos. El discurso eurocéntrico ha proyectado una trayectoria histórica lineal que va desde Oriente Medio y Mesopotamia hasta la Grecia cláscia (construida como "pura", "occidental" y "democrática") y hasta la Roma Imprerial y después las capitales metropolitanas de Europa y de los Estados Unidos. Esa línea histórica borró no sólo las culturas, conocimientos, recuerdos y costumbres de los que estaban fuera de ella. Borró también los conocimientos producidos en la resistencia a su imposición por medio de la conquista, la colonización y la esclavitud. Estos conocimientos, culturas e historias resistentes han hecho frente al conocimiento eurocéntrico, incluida la comprensión eurocéntrica de los colonizados.

(...) Llamo "radical" al multiculturalismo que aquí presento en contraste con las versioens del multiculturalismo que ha servido de máscaras para el monoculturalismo eurocéntrico. Esto disfraza por completo el borrado y la colonización de la memoria de pueblos oprimidos equiparando la educación multicultural con el estudio de culturas, ignorando cualquier relación de poder entre ellas y desestimando como sesgado y "político" cualquier estudio de las culturas de resistencia. El monoculturalismo se disfraza también a sí mismo como "multiculturalismo ornamental". De forma característica y en total coherencia con el monoculturalismo, el multiculturalismo ornamental reduce todas las culturas no occidentales a ornamentos para el disfrute turístico".

María Lugones: "Multiculturalismo radical y feminismos de mujeres de color".

martes, 9 de febrero de 2016

Balas en lugar de pan.

"La otra marcha imponente (...) fue la de los obreros despedidos de la Ford de Dearborn, el 7 de marzo de aquel mismo año en Detroit. Cerca de 85.000 personas habían perdido el puesto de trabajo y querían presentar un proyecto conforme al cual se les podría volver a contratar. Los manifestantes rondaban los 3.000 y la manifestación estaba autorizada. Sin embargo, cuando, llegados a los lindes de la ciudad la policía les conminó a dar media vuelta, aunque los cabecillas de la manifestación instaron a mantener la "disciplina proletaria", los desempleados decidieron seguir presionando.

La policía respondió con bombas lacrimógenas y la multitud con piedras, desechos y trozos de barro helado. Los bomberos de Ford lanzaron agua helada con camiones cisterna contra los manifestantes, luego la policía abrió fuego, primero con fusiles y pistolas y, a continuación, con ametralladoras. Bajo la lluvia de balas, la multitud se dispersó: algunos intentaron llevarse a los heridos, mientras el resto huía por la calle, dejando tras de sí a cuatro muertos y multitud de heridos. Desde las ventanas que daban a la verja número 4 de la fábrica Ford, algunos técnicos rusos que se encontraban en Dearborn para aprender los métodos de producción de Ford observaban el espectáculo. Los cuerpos de las víctimas estuvieron expuestos durante dos días bajo una gran bandera roja y una fotografía de Lenin con la frase: Ford nos ha dado balas, en lugar de pan. La banda de música tocó la marcha fúnebre rusa de 1905 y miles de obreros siguieron los ataúdes".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

viernes, 5 de febrero de 2016

La racialización del género o la sexualización de la raza.

"Se colocó al varón inglés de clase media en la cúspide de la jerarquía evolucionista. Seguían las mujeres inglesas blancas de clase media. A las trabajadoras domésticas, las mujeres mineras y las prostitutas de las clase trabajadora se las situó en el umbral entre las razas blanca y negra".

Citado en María Lugones: "Multiculturalismo radical y feminismos de mujeres de color".

"En la articulación del racismo figuran con fuerza las representaciones de género y sexualidad. Las normas de género en los Estados Unidos están basadas en las experiencias de los hombres y mujeres de clase media de origen europeo. Estas normas de género construidas eurocéntricamente forman un telón de fondo de expectativas para los hombres y mujeres de color americanos -expectativas que el racismo con frecuencia impide que se logren. En general los hombres de color son vistos no como protectores sino más bien como agresores -una amenaza para las mujeres blancas. Y las mujeres de color son vistas como hiper-sexualizadas y por ello no dignas de la protección social y sexual concedida a las mujeres blancas de clase media. Para los hombres y mujeres asiático-americanos, su exclusión de las nociones culturales de lo masculino y lo femenino de base blanca, ha adoptado formas aparentemente contradictorias: los hombres asiáticos han sido clasificados a la vez como hiper-masculinos (el "peligro amarillo") y afeminados (la "minoría modelo"); y las mujeres asiáticas han sido interpretadas a la vez como superfemeninas (la "muñeca china") y castrantes (la "mujer dragón")".

Yen Le Espiritu, 1997.


jueves, 4 de febrero de 2016

Del desempleo y la lucha de masas.

"Es la primera vez en mi vida que he pedido ayuda y asistencia, pero, dadas las circunstancias actuales, debo hacerlo. Estoy desempleado desde hace mucho tiempo, mi mujer yace enferma en cama y necesita medicamentos, no tenemos ni una moneda para comprar algo de comer y nadie está dispuesto a hacer algo. No quiero ponerme a robar, pero no dejaré que mi mujer y mi hijo lloren de hambre (...). Siento mucho tener que pedir, pero el hambre me empuja a hacerlo. Antes de ponerme a robar, le pediré, como gobernador de nuestro Estado, que me ayuden: suplico que se me ayude. Me veo obligado a comportarme así porque estoy desempleado y sin dinero. De cualquier modo, ¿qué es lo que falla en este país?":

Carta al gobernador de Pensilvania. Recogida en Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

"Pero, enseguida, la evidencia de la dimensión de masas del desempleo dará a los desempleados un nuevo poder. Ya en 1930, las marchas y las manifestaciones son algo habitual en las grandes ciudades y en las sedes del gobierno. Es el comienzo de la primera lucha de masas de los desempleados en Estados Unidos. Lo que la caracteriza es que en su seno se desarrolla rápidamente una cooperación entre distintos estratos sociales que implica a todo el barrio, por lo menos allí donde la gente logra no dejarse desarraigar. Y pronto los lazos organizativos traspasarán los confines del barrio, de la ciudad, del Estado. Tres son fundamentalmente los tipos de lucha que los desempleados, y las mujeres de la familia, expresan con ellos: marchas, manifestaciones, asaltos a los comercios o, más adelante, a las oficinas de asistencia; luchas de resistencia a los desahucios; luchas contra los cortes de agua, gas y energía eléctrica".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".

martes, 19 de enero de 2016

Por ser ingobernables.

"Entre las causas de la delincuencia, en especial la juvenil, se identifica, junto a la broken family, el desinterés de los niños por la escuela -pero la desgana es también fruto directo de la falta de alimento y zapatos y de la cantidad de problemas a las espaldas, el trabajo externo, para quienes lo tienen, y la vida de calle-.

(...) Si leemos atentamente las estadísticas de los tribunales de menores, aparecen algunas diferencias interesantes en relación con el comportamiento masculino y femenino y la actitud correspondiente de la judicatura. Tomando una investigación ejemplar, realizada en 88 tribunales en 1930 resulta que, en el caso de los chicos, aparte de la genérica conducta alborotadora, los delitos más frecuentes pro los que se les persigue son: robo de objetos varios y robo con fuerza y receptación. El robo de coches, catalogado por separado, tiene una media alta. En el caso de las chicas, en cambio, los delitos que las llevan con mayor frecuencia ante los tribunales son el hecho, genérico, de ser ungovernable [ingobernables] y de haber cometido sex offenses [infracciones sexuales]. Siguen, por orden de importancia, escaparse de casa y, a continuación, faltar a la escuela. Son casi inexistentes el robo con violencia, el robo de coches y el atraco a mano armada. Roban, en cambio, alguna cosa, pero poco y a través de formas simples de robo sin agravantes.

Por otro lado, la criminología y la sociología, que investigan a la par en aquellos años los orígenes de la disgregación social, coinciden claramente en señalar que la familia rota puede producir el máximo de los males si en su seno hay una "madre inmoral".

Por las mismas "infracciones sexuales" por las que se arresta y encarcela a las mujeres menores y adultas, no se castiga a muchachos y hombres".

Mariarosa Dalla Costa: "Familia, políticas de bienestar y Estado entre Progresismo y New Deal".