lunes, 29 de febrero de 2016

Nos tienen sin cuidado vuestras leyes, caballeros.

"La historia de la humanidad es la de las repetidas vejaciones y usurpaciones por parte del hombre contra la mujer, con el objetivo directo de establecer una tiranía absoluta sobre ella".

Declaración de Sentimientos de Seneca Falls, 1848.

"Nos tienen sin cuidado vuestras leyes, caballeros, nosotras situamos la libertad y la dignidad de la mujer por encima de todas esas consideraciones, y vamos a continuar esa guerra como lo hicimos en el pasado; pero no seremos responsables de la propiedad que sacrifiquemos, o del prejuicio que la propiedad sufra como resultado. De todo ello será culpable el Gobierno que, a pesar de admitir que nuestras peticiones son justas, se niega a satisfacérnoslas".

Emmeline Pankhurst: Mi propia historia, 1914.

viernes, 26 de febrero de 2016

¿Qué vestirán los hombres cuando las mujeres lleven pantalones?

"La reivindicación del sufragio fue considerada subversiva en un primer momento porque su concesión conllevaba la presencia femenina en la esfera pública y cuestionaba, por tanto, el monopolio masculino de este espacio. Para muchos hombres y para determinados sectores minoritarios de mujeres antisufragistas, esta presencia pública resultaba incompatible con el discurso de la domesticidad y del orden patriarcal. Los antisufragistas alegaron que la entrada de las mujeres en la esfera pública significaría el abandono del hogar con consecuencias desastrosas para el orden patriarcal existente. Su presencia pública representaba una clara amenaza para el arquetipo de "Ángel del Hogar", delimitado a la casa. Rechazaron el sufragio femenino por poner en peligro la familia, los valores culturales tradicionales y el orden social. La propaganda antisufragista subrayaba que otorgar el voto a las mujeres desvirtuaría la esencia femenina y conllevaría la transgresión de la división sexual establecida en la familia y en la sociedad. La presencia de las mujeres en los espacios públicos prohibidos fue representada como una inversión inadmisible de roles. Como rezaba un titular de una caricatura francesa de la época, "el triunfo del feminismo" provocaría el caos de un "mundo trastocado". Los antisufragistas alegaron que el sufragio femenino comportaría la masculinización de las mujeres, el abandono de sus deberes sociales y familiares y el libertinaje sexual. En su repertorio de argumentos, figuraba, además, la supuesta naturaleza histérica de las mujeres como impedimento para participar en la política nacional".

Mary Nash: Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos.

jueves, 25 de febrero de 2016

Sobre las mujeres machistas.

"Ha surgido a menudo el debate respecto a la complicidad de las mujeres con un sistema de género que asentaba su subalternidad, o el problema de su lentitud en elaborar respuestas colectivas capaces de desafiar el poder patriarcal instituido. Una de las respuestas a esta cuestión es la enorme eficacia de la lógica del discurso de género como mecanismo cultural que refuerza la subalternidad femenina. Al sostener que las diferencias sociales entre hombres y mujeres y la subalternidad femenina eran de orden natural, se dificultaba cualquier cuestionamiento de este argumento, ya que implicaba desafiar a la misma naturaleza. De este modo, cualquier estrategia de resistencia al sistema de género de poder masculino se tildaba de antinatural. Al basarse el discurso de género en los tradicionales fundamentos cristianos de signo protestante, evangelista o católico, retarlo implicaba, además, desafiar las bases de la doctrina religiosa. El discurso de género fue elaborado por médicos, antropólogos, biólogos, filósofos y científicos sociales; es decir, emanaba de la máxima expresión inapelable de la autoridad moderna: las ciencias. De este modo, el discurso de género y los arquetipos de feminidad y masculinidad que evocaba se sustentaban en una triple legitimación natural, religiosa y científica de difícil cuestionamiento. Tenía una lógica aplastante que obligaba a la interiorización de estos códigos por parte de las mujeres. (...) Su interpelación significaba poner en cuestión las bases constitutivas del pensamiento occidental moderno".

Mary Nash: Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos.

miércoles, 24 de febrero de 2016

La cultura occidental da asco (VII).

"Por lo tanto, para nosotros es indudable que la mujer debe ser madre ante todo, con olvido de todo lo demás si fuera preciso; y por ello, por inexcusable obligación de su sexo; como el hombre debe aplicar su energía al trabajo creador por la misma ley inexcusable de su sexualidad varonil. Oigamos otra vez la voz de Dios, insistente y eterna: Tú, mujer, parirás; tú, hombre, trabajarás".

Gregorio Marañón: Tres ensayos sobre la vida sexual, 1927.

"El centro del alma femenina por muy inteligente que sea la mujer, está ocupado por un poder irracional. Si el varón es la persona racional, es la fémina la persona irracional. ¡Y ésta es la delicia suprema que en ella encontramos!".

Ortega y Gasset: Estudios sobre el amor, 1926.

"Las mujeres han brillado mucho menos que los hombres en el cultivo de las ciencias, las letras y las artes. Este hecho se debe principalmente al talento y a las actividades naturales, que difieren mucho de un sexo a otro: diferencias de aptitudes que son innatas y, por lo tanto, fundamentales y permanentes".

Francesc Tusquets: El problema feminista, 1931.

"Cuantos más derechos políticos y facilidad para el trabajo extradoméstico se otorguen a la mujer, más se apartarán los hombres del matrimonio. Y cuantos menos matrimonios, más invasora y exigente se mostrará la mujer, atormentada por el abandono, el sobretrabajo agotante y la imposibilidad de satisfacer, decorosa y legalmente, sus íntimas y sacrosantas aspiraciones a la maternidad".

Ramon y Cajal: La mujer, 1932.

martes, 23 de febrero de 2016

La mujer reducida al órgano reproductivo.

"La creciente secularización de las ideas durante el siglo XIX produjo un cierto desplazamiento de las bases religiosas cristianas del discurso tradicional de género hacia otras sostenidas pro explicaciones naturales de la diferencia sexual que procedía de la máxima expresión de autoridad moderna: las ciencias. Entonces el desarrollo del estudio científico sobre la diferencia humana y la diferenciación hereditaria fomentó un amplio debate europeo acerca de la desigualdad de género. La antropología, la biología y la medicina ofrecieron un amplio espectro de fundamentos científicos que desplazaban la racionalidad religiosa tradicional sobre la feminidad. Una de las características de esta redefinición del discurso de género fue la moderna justificación médica que asentaba la inferioridad y la subalternidad femenina. (...) Esta autoridad moderna concedió una cobertura de objetividad científica a posturas fundamentalmente ideológicas, que justificaban las diferencias humanas en términos de desigualdad. Médicos y científicos se afanaban en establecer definiciones científicas de la identidad de género que legitimaban la desigualdad entre hombres y mujeres. (...) El desarrollo de la ciencia médica en el siglo XIX conllevó una nueva representación científica del cuerpo que destacaba las diferencias entre el cuerpo masculino y femenino en términos de oposición binaria. De este modo, se hizo hincapié en el rol de la reproducción como base primordial de la función corporal de la mujer, resaltando, por tanto, su función reproductora y su capacidad de tener hijos como único destino femenino. El discurso médico redujo a las mujeres al órgano reproductivo, marcando una diferencia inconmensurable entre los sexos basándose en una radical naturalización de la diferencia sexual".

Mary Nash: Mujeres en el mundo. Historia, retos y movimientos.

lunes, 22 de febrero de 2016

Raza, género y clase.

"Reconocer las interconexiones de raza, género y clase es también reconocer que las condiciones de nuestras vidas están conectadas y conformadas por las condiciones de vida de otros. De esta forma, los hombres son privilegiados precisamente porque las mujeres no lo son; y los blancos tienen ventajas precisamente porque las mujeres no las tienen; y los blancos tienen ventajas precisamente porque la gente de color está en desventaja. En otras palabras, tanto la gente de color como los blancos viven vidas estructuradas racialmente; y las vidas tanto de mujeres como de hombres están conformadas por su género; y las vidas de todos nosotros están influenciadas por los dictados de la economía patriarcal de la sociedad estadounidense. Pero las intersecciones entre esas categorías de opresión significan que existen también jerarquías entre las mujeres, entre los hombres, y que algunas mujeres ostentan un poder cultural y económico sobre ciertos grupos de hombres".

Yen Le Espiritu.

viernes, 19 de febrero de 2016

Los náufragos contemporáneos.

"La metrópoli, aunque necesitada de esta diáspora revertida, no se muestra acogedora con ella. (...) Las historias dramáticas de sufrimiento y supervivencia, de monstruos y maravillas que trescientos años antes regresaron a Europa procedentes de lejanas costas empezaron a reaparecer a diario, hacia finales de esta década, en las fronteras mismas de la metrópoli. El último relato de un naufragio que escuché, por ejemplo, llegó no de Tierra del Fuego, como antes, sino del sur de Francia donde novecientos kurdos encallaron al tratar de llegar a Europa.

Los relatos de polizones no nos hablan hoy de chicos europeos escondidos bajo cubierta en buques con destino hacia los mares del sur, sino de jóvenes africanos que aparecen congelados bajo la escotilla de los aviones que aterrizan en los aeropuertos europeos o familias de Europa del Este escondidas bajo los trenes que cruzan el túnel del Canal de la Mancha. El relato del náufrago fue revivido con la historia de Elián González, quien logró llegar a las playas, no de Tahití, sino de Florida. Y no fueron los polinesios, sino los ciudadanos de Florida (¡los republicanos!) quienes decidieron que él era la reencarnación del Niño Jesús y que había sido llevado por los delfines a sus playas.

Los bandidos y los piratas de hoy en día son los coyotes o polleros que atraviesan fronteras en todas partes del planeta. Las historias de muerte y de rescate están de regreso y nos llegan, no precisamente del Sahara, sino del desierto de Arizona, como es el caso del espisodio del verano del año 2000 cuando un bebé fue milagrosamente rescatado de los brazos de su madre muerta, una joven salvadoreña que intentaba cruzar la frontera para entrar a los Estados Unidos. No fueron unos beduinos nómadas los que salvaron al niño sino una patrulla fronteriza cuya función normal es cazar a los inmigrante indocumentados.

Las narrativas de cautiverio resurgen entre trabajadores y trabajadoras en las casas de lujo de Beverly Hills, en fábricas y burdeles de San Francisco y Nueva York. Las asfixiantes pesadillas de las embarcaciones de esclavos vuelven a hacerse presentes en 1999 en el puerto de San Francisco, en donde dieciocho trabajadores chinos salieron de un contenedor de carga casi enloquecidos a causa de los padecimientos sufridos. Viajaban escondidos en el fondo de las bodegas de un carguero en el que murieron siete de sus compañeros de viaje. (...) El drama fue televisado en vivo, podría haberse tratado de una lectura en voz alta en la plaza de una ciudad en 1620".

Mary Louise Pratt: "¿Por qué la Virgen de Zapopan fue a Los Ángeles? Algunas reflexiones sobre la movilidad y la globalidad".