sábado, 21 de marzo de 2015

Autorrecordatorio.

"La herstory de las mujeres negras está entretejida con la de las mujeres blancas, pero esto no significa que sean las mismas historias. Tampoco necesitamos que las feministas blancas escriban nuestra herstory por nosotras, pues podemos hacerlo y estamos haciéndola por nosotras mismas. Sin embargo, cuando ellas escriben su herstory y la llaman historias de mujeres, e ignoran nuestras vidas y niegan su relación con nosotras, ése es el momento en que están actuando dentro de las relaciones racistas y escribiendo así his-tory".

Hazel V. Carby: "Mujeres blancas, ¡escuchad!".


2 comentarios:

  1. Para pensar la herida colonial como lugar de enunciación en un proyecto decolonial. Te comparto otro poema. Abrazo, compañera.


    Borderlands/La Frontera: la nueva mestiza
    *Por Gloria Anzaldúa

    Vivir en la Frontera significa que tú no eres ni
    hispana india negra española
    ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida
    atrapada en el fuego cruzado entre los bandos
    mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda
    sin saber para qué lado volverte, de cuál correr;

    Vivir en la Frontera significa saber
    que la india en ti, traicionada por 500 años,
    ya no te está hablando,
    que las mexicanas te llaman rajetas,
    que negar a la Anglo dentro tuyo
    es tan malo como haber negado a la India o a la Negra;

    Cuando vives en la frontera
    la gente camina a través tuyo, el viento roba tu voz,
    eres una burra, buey, un chivo expiatorio,
    anunciadora de una nueva raza,
    mitad y mitad
    –tanto mujer como hombre, ninguno–
    un nuevo género;
    Vivir en la Frontera significa
    poner chile en el borscht,
    comer tortillas de maíz integral,
    hablar Tex-Mex con acento de Brooklyn ;
    ser detenida por be la migra
    en los puntos de control fronterizos;
    Vivir en la Frontera significa que luchas duramente para
    resistir el elixir de oro que te llama desde la botella,
    el tirón del cañón de la pistola,
    la soga aplastando el hueco de tu garganta;

    En la Frontera
    tú eres el campo de batalla
    donde los enemigos están emparentados entre sí;
    tú estás en casa, una extraña,
    las disputas de límites han sido dirimidas
    el estampido de los disparos ha hecho trizas la tregua
    estás herida, perdida en acción
    muerta, resistiendo;

    Vivir en la Frontera significa
    el molino con los blancos dientes de navaja
    quiere arrancar en tiras
    tu piel rojo-oliva, exprimir la pulpa, tu corazón
    pulverizarte apretarte alisarte
    oliendo como pan blanco pero muerta;

    Para sobrevivir en la Frontera
    debes vivir
    sin fronteras
    ser un cruce de caminos

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  2. Hermoso, gracias. Un abrazo, compañera.

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